Fuera del closet
Enero es para parir o al menos engendrar. Para ilusionarse y enamorarse. Para decidirse. Para darle paso a la otra, al álter ego, a la que vive escondida tras bambalinas. A la que delira con un poco de arte en la lengua, en los dedos, en la cabeza. Este enero es para salir en busca del tiempo perdido. Como una y otra vez. Con los riesgos de los abortos, las muertes, los desamores. De los días grises, los campos sin flores y los hombres sin feromonas. Algo nos habremos de inventar para esos días.


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