A propósito de Navidad
Mi deseo...Está entre mi pecho y mi espalda.
Más en el pecho que en la espalda y mas a la izquierda que a la derecha.
Está en una caricia profunda, pero no de esas que tu y yo ya conocemos y practicamos.
Está en que tu palabra modifique el ritmo de mi deseo.
Está en mirarte y justo ahí encarar tu mortalidad y tu divinidad.
Está en seguir hablando, hasta que mi deseo se duerma, o se muera o se transforme.
Es ir por mi vida observando la suya.
Contame vos qué haces con este tipo de deseos.
Mejor te doy una idea.
Por qué no lo estrangulás, lo obligás y lo perdonás.
Por qué no lo acorralás y lo recorrés.
Parece que volví a caer en mi deseo.
Egoísta y hedonista.


Comentarios
Publicar un comentario